Pero, por casualidades de la vida, en casa de mi madre teníamos una antigua canasta colgada en la pared donde hemos jugado yo y mis hermanos. El niño, empezó a usarla cuando su abuelo se la puso a su altura y ya con apenas 3 años, se pasaba horas lanzando una pelota casi más grande que él al aro. Con el tiempo ha ido progresando y finalmente ahora a su corta edad está en un equipo de fuera de nuestro pueblo. Esto me obliga a traslados casi diarios a más de 100 km, partidos, torneos, competiciones, etc...
Esta situación me obliga a dejar aparcadas un montón de cosas que antes tenía tiempo de hacer, una de esas cosas era montar en moto. Realmente podría venderla y esperar a tiempos mejores, pero no puedo hacerlo. No creo que volviera a encontrar una moto como la KTM.
