martes, 20 de abril de 2021

lunes, 5 de abril de 2021

De pueblo a pueblo

 Sábado libre, moto con gasolina y bastantes ganas de salir en moto.

La primera opción era hacer algunas pistas sencillas para pasar la mañana cerca de casa y disfrutar un poco del entorno natural que está ahora mismo en el esplendor que le dá la primavera.

Pero pronto cambié de opinión, el gps está totalmente olvidado en una estantería de mi casa, sin pilas, sin tracks cargados, no me pienso poner ahora mismo a mirar ni planificar nada, tendré que imporvisar o hacer ruta por carretera.

La cuestión era salir, cerca o lejos, campo o asfalto, daba igual.

En la salida del garaje ya decido rodar hasta San Bartolomé por asfalto, en cuanto arranco todo fluye, las curvas van pasando rápido y la ausencia de otros vehículos me facilita mucho llevar un ritmo constante, decido enlazar con la carretera de Alosno, más curvas, más ritmo, que gozada.

Todo va "rodado", Tharsis, Villanueva de las Cruces y todo se frena, ¿niebla? pero si tenía un sol espléndido hace unos kilómetros, pero la primavera es así, me adentro en una niebla bastante cerrada, hasta el Cerro del Andévalo circulaba a velocidad reducida y me estaba mojando las manos, llevo los guantes calados.

Poco dura la situación, pero en Valdelamusa el frio me hizo hacer una pequeña parada al sol. Recordaba la carretera hasta Gil Márquez con un trazado revirado entre naturaleza, decido ir hacia ese punto, no me equivoco, en algunos puntos decido parar la moto, bajar y hacer unas fotos por que me quedo pasmado en la belleza del entorno natural que me rodea.




Ya enlazo con Almonaster, llena de turistas que buscan lugares distintos a los habituales destinos, consecuencia de las pandemia que nos tiene aquí atenazados. Paro en la Venta del Cruce para tomar un merecido café y tostada, me confirma el parking del establecimiento mi sensación de que el resto de la ruta estará llena de motos.

Aun sin estar harto de curvas me voy dirección Santa Ana, Peña de Arias Montano, Fuenteheridos, Castaño de Robledo y ya inicio el regreso por la N-435, ahora si que me cruzo con muchos vehículos, tanto de dos como de cuatro ruedas.

Cuando llevo unos kilómetros decido ir desviándome hacia casa, paso por San Telmo, Cabezas Rubias, La Puebla de Guzman y Castillejos. Llegado a este punto me quedan unos pocos kilómetros para llegar a casa que decido hacer por pistas forestales, terreno con agarre y poco polvo, le empiezo a dar al mango y por fin llego a la presa de Los Machos, foto para inmortalizar y llamada a casa para fijar sitio de almuerzo, día redondo, disfrute máximo y un gran sabor de boca.


 

Con que poco me conformo.

jueves, 11 de marzo de 2021

Cosas que pasan

 El pasado domingo sales a dar una vuelta, en plan tranquilo, sin intención de nada, chaqueta de carretera casual, botas de carretera y una idea en la cabeza.

Ruta por carretera, buscando las primeras curvas que tenemos más a mano, dirección Pomarao, buen tiempo y carretera limpia de otros usuarios.


La frontera cerrada para los vehículos mientras dure el estado de pandemia, al regreso paro en el Puerto la Laja, un poblado minero junto al descargadero de mineral que se usaba antes en el rio Guadiana, un pequeño sendero que me da por seguir y una idea para volver con la familia a este entorno privilegiado.

A escasos 10 km de casa la moto se para en seco, muerta, sin corriente, inerte, se había convertido en un monolito en el lateral de la calzada, domingo a las seis de la tarde y pocas ganas de llamar a la grua.

Finalmente viene mi hermano al rescate con la furgoneta y cargamos la moto detrás. 

La avería, el terminal negativo de la batería que se ha roto, segunda vez que me pasa, la primera vez me paso cerca del garaje. En la 990, el hueco de la batería es realmente ajustado y cuando monté la tapa se forzó el cable y se ha roto, ya está todo solucionado y reconducido el cable para que no vuelva a pasar, o al menos eso espero.



martes, 23 de febrero de 2021

Aire Libre II

 El pasado sábado se suspendieron las restricciones a la movilidad por la alta incidencia que estaba teniendo mi municipio.

Así que tenía claro que tenía que salir con la moto, pensaba hacer ruta de subida y bajada por Berrocal para enlazar con la Aldea del Rocío, pero después de unos cálculos mentales me dí cuenta rápidamente que no podría estar a una hora aceptable para desayunar. Así que decidí rodar por Beas, Candón, Niebla, Rociana, Almonte y finalmente El Rocío.

Me sentí muy cómodo, la moto se siente genial, redonda y bastante suave; creo que la decisión de montar las palomillas en la admisión del cuerpo de inyección, junto al filtro de serie, el reglaje de válvulas y finalmente la vuelta a los escapes de origen han obrado el milagro. (Cosa totalmente normal por otra parte)

Las aceleraciones son más progresivas, se ha vuelto menos brusca en las aceleraciones y deceleraciones. Más civilizada en definitiva, como salió de fábrica, creo que así se quedará. Para terminar de darle mi último retoque me falta ponerle un vinilo donde ponga la marca y tapar las palabras adventure del depósito y ya estaría lista. 

El desayuno y la charla me hicieron recordar muchas cosas, muchas rutas y muchas vivencias que ya casi tenía olvidadas, mi cabeza en el regreso a casa no dejaba de darle vueltas al tema de buscar neumáticos, pero realmente estoy indeciso con el tema, no sé si para el tiempo que queda de campo no será una tontería.



lunes, 8 de febrero de 2021

Aire Libre


 El sábado ya no pude más, me podía el ansia, las ganas de rodar, de quemar gasolina.

Después de desayunar con la familia me puse la equipación y a rodar. La intención era dar una vuelta por el municipio de una hora o dos como mucho, recorrer todos los caminos posibles aunque no esperaba mucho de la jornada.

En un entorno de fincas de frutales me paseaba entre un camino y otro, de aquí para allá, sin rumbo fijo y tomando la decisión en cada cruce, no llevaba gps ni falta que hacía. Finalmente en un camino de tierra entre fincas de recreo y explotaciones de frutales encontré a una pareja que andaba por el camino que me indicaron la dirección hasta Villablanca, que estaba ya muy cerca. El recorrido me había llevado hasta allí. Para no volver por carretera y jugarme una parada en algún control, decidí volver por el campo, por los caminos que tantas veces he recorrido.

Que gozada, que disfrute, gritando bajo el casco, parando en sitios que antes no les prestaba atención, mirando los caballos sueltos en las fincas, escuchando el viento soplar con fuerza y sintiendo que pronto iba a llover. No me importaba lo más mínimo, saltando entre charcos al final llegué a casa con toda la moto chorreando fango, sucia, con el vapor de agua subiendo de los escapes, cansado y feliz.

Por fin, feliz.